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Sus pacientes mayores
Las necesidades complejas de los pacientes mayores exigen nuevas habilidades
por Theresa Defino
Theresa Defino escribe para Physicians Practice
El paciente con más edad del consultorio de Mary E. Frank tiene 102 años, la médica familiar de Rohnert Park radicada en California considera que brindar antención médica es la "parte más sencilla" de la tarea de asistir a la creciente población de pacientes mayores.
Estos pacientes necesitan "dos niveles de atención", dice ella. "Necesitan atención médica y una gran contención. No necesitan tanto una cura o solución a sus problemas sino alguien con quién hablar de ellos, ya sea que se trate de una osteoartritis o del aislamiento social".
Frank, presidenta del consejo y ex presidenta de la American Academy of Family Physicians (Academia Norteamericana de Médicos de Familia) sabe que el impacto que tienen los pacientes mayores sobre los médicos y sobre el sistema de atención de la salud aumentará con el tiempo. La oficina Nacional del Censo de EE. UU. estima que para 2030, 70 millones de estadounidenses (uno en cinco) tendrán 65 años o más. Eso representa el doble de la cifra del año 2000.
El Dr. Theron Pettit, internista en Melbourne Internal Medicine Associates en Viera, Fla., también lo sabe. Si usted comienza a sentirse desbordado por las necesidades de sus pacientes mayores, el Dr. Pettit tiene dos consejos para darle: acostúmbrese y prepárese.
Necesidad de más capacitación Tradicionalmente, las facultades de medicina han aportado muy poco a la hora de capacitar a los médicos sobre cómo atender las necesidades de las personas mayores. No se ofrecieron cursos sobre geriatría hasta 1980; en la actualidad menos del 5 por ciento de los estudiantes de medicina toman estas clases, que por lo general son optativas, según Robert N. Butler, M.D., presidente y director general del International Longevity Center (Centro Internacional de la Longevidad) y profesor de geriatría y desarrollo adulto en el Mount Sinai Medical Center en New York City. En 1975, Butler fue el primer director del National Institute of Aging (Instituto Nacional sobre Envejecimiento) y en 1982, fundó el primer departamento nacional de geriatría en Mount Sinai.
"Muchos médicos creen que están preparados", dice Butler. "Creen que sólo se trata de un grupo de edad diferente, entonces ¿cuál es la diferencia?
Sin embargo, ciertamente hay diferencias. Los médicos necesitan comprender qué es normal y que no lo es dentro del envejecimiento, y reconocer los factores de riesgo especiales que pueden poner en peligro a las personas mayores o complicar sus afecciones médicas.
Por ejemplo, si bien la pérdida de la memoria es común en personas mayores, no es una parte normal del envejecimiento según Sharon Levine, M.D., profesora adjunta de medicina y directora de educación para el área de geriatría de la facultad de medicina de la Boston University . Asimismo, el 85 por ciento de los problemas de incontinencia pueden tratarse, dice Levine. Cita además esta preocupante estadística: los hombres mayores tienen el mayor índice de éxito en suicidios de todos los grupos etarios.
"No debería pasar que llegue un paciente y diga, 'estoy sufriendo incontinencia' y el médico responda: 'Usted tiene 80, ¿qué esperaba?'" dice Levine. "No es normal caerse, no es normal tener incontinencia". Para poder atender a las personas mayores, los médicos "deberían tomar todos los cursos de educación médica continua (CME) posibles y leer libros que se publican sobre el tema", dice Butler.
"Deberían realizar un esfuerzo especial, en particular para conocer aquellas afecciones que no se presentan del mismo modo en una persona joven", dice Butler. Por ejemplo, una persona mayor que experimenta un ataque cardíaco puede no presentar los mismos síntomas clásicos de dolores de pecho, comenta.
Los medicamentos suelen recaer en excesos Según Butler, la administración de la medicación se encuentra entre los aspectos más críticos de la atención de las personas mayores. Butler recomienda una "conversación muy cuidadosa" con todos los pacientes mayores respecto a los medicamentos recetados y no recetados que están tomando, "incluidas las pastillas que le recomendó la vecina o cualquier suplemento herbal que compró en la farmacia".
"La mayoría de los geriatras le recomiendan a los pacientes que lleven todos sus medicamentos a la consulta en una bolsa, así pueden revisarlos y descartar aquellos que no son necesarios", dice Butler.
Dice además que los médicos deben evaluar también la salud mental de los pacientes mediante el uso de un mini-examen del estado mental (MMSE, por sus siglas en inglés); sin embargo, el médico debería explicar primero el objetivo del examen, dado que algunas de las preguntas pueden resultar humillantes para el paciente. (Una muestra del MMSE se encuentra disponible en Internet en www.fpnotebook.com/NEU72.htm). Se le consulta al paciente, entre otras cosas, que determine el día de la fecha, mes y año e identifique dos objetos simples, como un reloj de pulsera y un lápiz.
Es importante obtener los antecedentes del ejercicio físico, los cuales muchos médicos desestiman en el caso de las personas mayores, agrega Butler. Dice que los pacientes mayores deben ser incentivados a realizar actividades aeróbicas durante 30 minutos por día, tres veces por semana.
Advierte también la importancia de combatir lo que llama el "abuso del descanso".
"Lo que los médicos dicen habitualmente es 'tómeselo con calma'. Ese podría ser uno de los peores consejos que se le puede dar a una persona mayor, independientemente de su afección médica", comenta. "Mantenga a la persona activa hasta un punto que sea realisticamente posible." Incluso los pacientes con accidentes cerebrovasculares pueden estar activos en las piscinas." Dichas actividades evitan las llagas, coágulos de sangre o la incubación de otros problemas.
Pettit dice que su enfoque de la atención está también condicionado por su concepto de que la edad psicológica del paciente puede diferir de su edad cronológica.
"Si tengo frente a mí a un paciente que considero que podría vivir hasta los 105 años y no toma demasiados medicamentos, no dude que voy a pensar en la atención preventiva", dice.
Una mejor comunicación ayuda La mala comunicación es una de las grandes quejas que presentan las personas mayores y sus familias respecto a los médicos.
"No hable con la familia en ausencia de la persona mayor", dice Butler. "Eso no es ético ni apropiado". Sin embargo, algunos médicos hacen esto como rutina, comenta, porque "tienen la visión incorporada de que los pacientes mayores padecen demencia; existe un cierto tipo de discriminación por cuestiones de edad o bien un trato infantil".
"Los médicos no responden a sus preguntas o utilizan un término médico de moda que intimida a los pacientes", dice Liz Sedaghatfar, asistente social clínica de Reston, Va., quien agrega que los médicos por lo general no formulan las preguntas correctas para los pacientes mayores. "No hacen una investigación exhaustiva sobre las condiciones de vida del paciente o los factores de seguridad", comenta ella.
Hablar de forma clara y franca con los pacientes mayores es especialmente importante cuando se trata de la atención durante la etapa terminal y de brindar instrucciones por anticipado. Estos temas deben discutirse tan pronto como sea posible y "cuando la persona está bien, porque no resulta tan atemorizante", dice Butler. Él considera que los médicos necesitan una mayor capacitación en esta área al igual que en lo referido a los cuidados paliativos.
La mejora en las habilidades de comunicación se extiende hasta la atención coordinada con otros proveedores, concuerdan Butler y Frank.
"Debido a que muchas personas de la tercera edad tienen múltiples problemas de salud, necesitan que la atención sea integral entre los muchos especialistas que pueden estar atendiéndolos", dice Frank. "Quieren que los médicos coordinen la atención y les informen cuáles son las opciones". Ella advierte que esto es en especial importante para aquellos pacientes que enfrentan una cirugía.
Los expertos enfatizan tener un enfoque personalizado con los pacientes mayores. Al hablar con ellos, imagínese que los pacientes son sus padres o familiares ancianos, sugieren.
Recursos, son útiles ciertos cambios en el consultorio Las sociedades médicas están incursionando en la capacitación de los médicos sobre la atención de las personas mayores. Pettit asisitió a una de esas reuniones de capacitación del American College of Physicians (Colegio Norteamericano de Médicos) - American Society of Internal Medicine (Sociedad Norteamericana de Medicina Interna) (ACP, por sus siglas en inglés) para aprender a usar un "kit de herramientas" para evaluar y tratar la insuficiencia cardíaca congestiva en las personas mayores.
ACP espera poder divulgar información sobre la atención de las personas mayores a través de varios medios. Por ejemplo, aquellos que como Pettit fueron capacitados para usar los kits de herramientas son incentivados a organizar reuniones para enseñárselo a otros a través de sus oficinas locales del ACP, dice Levine.
"Los médicos realmente necesitan esta información", dice ella. "No significa que carezcan de conocimiento, sino que estos pacientes son complejos y proponen un desafío, requieren una atención solidaria entre varias disciplinas".
Para Pettit, los kits de herramientas no necesariamente enseñan nuevas habilidades, sino que asisten a la hora de organizar mejor el conocimiento que ya poseen. Le ofrecen además nuevos métodos para evaluar e informar a pacientes y cuidadores, "Me ayudó a poner orden dentro del caos", dijo él.
Frank agrega además que es necesario contar con consultorios aptos para personas mayores. "Las personas mayores necesitan sillas con buen respaldo y apoyabrazos. Necesitan medios para poder subir y bajarse de la camilla. Por lo general necesitan material educativo para el paciente impreso en letra grande", comenta.
Los médicos deben además estar informados respecto de los recursos comunitarios para los pacientes. "El médico tiene que saber identificar en la comunidad a un coordinador de servicios médicos, un terapeuta físico o un asistente social que ayudarán a la familia a compartir parte de la carga", dice Levine.
Cuando se necesita un geriatra Puede llegar un momento en el que sería mejor para el paciente mayor estar bajo la atención de un geriatra y no de un médico de atención primaria.
Levine dice que puede realizarse una remisión cuando el paciente padece "múltiples problemas funcionales que tienen un impacto en la capacidad de independencia del paciente mayor" y que afectan actividades de la vida diaria como bañarse, asearse, vestirse, comer o caminar.
También puede ser una buena idea remitir a pacientes que toman múltiples medicamentos que están afectando sus capacidades, o bien aquellos cuyos cuidadores están experimentando un gran estrés, dice Levine.
Remitir a un paciente no necesariamente significa transferirlo de forma permanente a otro proveedor para que se encargue de toda la atención, pero puede ser una forma de abordar mejor las necesidades del paciente. Un clínico o equipo de geriatría puede evaluar al paciente, incluso su situación financiera, y enviar recomendaciones al médico que lo remite.
Butler considera que los geriatras funcionan mejor desde un rol de consultor sobre temas como el uso de múltiples medicamentos o la demencia, pero no deben hacerse cargo por completo de la atención del paciente. Dice que los geriatras son necesarios para brindar más capacitación en las facultades de medicina y atender a aquellos que necesitan un cuidado asistido o viven en residencias para la tercera edad.
Butler, a propósito, ha ejercido la medicina durante 50 años y sigue atendiendo a algunos pacientes "que se niegan a abandonarme". Su paciente de más edad tiene 92; Butler la describe como inteligente, frágil y prácticamente confinada a su casa… ."
Sedaghatfar, quien ha trabajado en un hogar de ancianos y como coordinadora de servicios geriátricos, agrega que una vez que los médicos están preparados para atender a personas mayores, estas pueden ser un nuevo objetivo para hacer crecer su consultorio. "Para mí trabajar con ellos es muy gratificante", dice ella. "Son complicados y pueden alterar sus nervios. Pero lo adoran cuando usted se porta bien con ellos".
| Este artículo fue suministrado por Physicians Practice y representa sus visiones y opiniones, no las de Humana. |
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