Usted puede ayudar a prevenir las complicaciones derivadas de los pies ulcerados por causa de la diabetes

Médico tratando el pie de un paciente

Si usted está cuidando de una persona diabética, tal vez le preocupe la posibilidad de que desarrolle úlceras en los pies por causa de la diabetes. Las úlceras en los pies, una causa común de hospitalización en diabéticos, pueden desarrollarse rápidamente a partir de una pequeña herida y derivar en complicaciones, como infección, hospitalización e incluso amputación.1

Las úlceras en los pies son agrietamientos o laceraciones en la piel que demoran en sanar. Suelen aparecer en la planta de los pies, alrededor del metatarso o del dedo gordo, pero también pueden aparecer en el empeine o alrededor de tobillos y pantorrillas.2

Las úlceras pueden ir agravándose en un rango de diferentes etapas; pueden empezar como lastimaduras pequeñas, rojizas y dolorosas que no laceran la piel para luego empeorar y convertirse en heridas profundas y abiertas que, eventualmente, pueden dejar expuestos el músculo, el tendón e incluso el hueso.3

Cuando cuida personas que viven con diabetes, debe revisar en detalle sus pies y buscar atención médica para las heridas en los pies que presenten cualquiera de los siguientes signos4:

  • Enrojecimiento
  • Decoloración con inflamación y temperatura
  • Ampollas, grietas o descamación
  • Pus, secreción o sangre
  • Sensibilidad o dolor
  • Engrosamiento o callos
  • Fiebre o escalofríos como síntomas agregados

Las úlceras en los pies pueden volverse peligrosas en muy poco tiempo para las personas que viven con diabetes, ya sea tipo 1 o tipo 2, debido a una irrigación de sangre insuficiente a los pies y a un menor porcentaje de glóbulos blancos, que son los encargados de generar la sanación.5 La poca sensibilidad o insensibilidad total en los pies debido a una función nerviosa deficiente también puede contribuir a que las personas diabéticas no noten la formación de una herida dolorosa.6

Según indica Medscape7, aproximadamente una de cada veinte personas con diabetes tendrá una úlcera en los pies en algún momento de su vida. Es importante no ignorar los primeros signos de advertencia o las pequeñas heridas. Pueden parecer inofensivas, pero si no se las trata, esas úlceras pueden derivar en complicaciones graves, incluyendo infección, hospitalización e incluso amputación.8

Cada vez que aparece una herida o lesión sospechosa en el pie de una persona que tiene diabetes, es muy importante consultar a su médico o podiatra de inmediato.

El adecuado cuidado de los pies, incluyendo los controles diarios, pueden ayudar a reducir el riesgo de padecer enfermedades graves o de sufrir la amputación

En su calidad de cuidador, son muchas las cosas que puede hacer para ayudar a las personas diabéticas a evitar las úlceras en los pies o evitar que se conviertan en algo más grave.

Los controles diarios de los pies son una parte fundamental de la atención preventiva. Según la American Diabetes Association9 y el International Journal of Preventive Medicine10, ese cuidado incluye:

  • Revisar los pies y las pantorrillas diariamente para ver si hay cortes, grietas o enrojecimientos
  • Lavarse los pies a diario con agua y un jabón suave, luego secarlos con cuidado y a fondo, prestando especial atención a la zona entre los dedos para evitar infecciones por hongos
  • Aplicarse productos humectantes, como aceite de coco, para mantener la piel suave (aunque se debe evitar la zona entre los dedos)
  • Mantener las uñas de los pies bien cortadas y dejar los bordes rectos (no redondeados) y limados
  • Evitar colocar sustancias químicas en los pies o usar plantillas promocionadas en publicidades y evitar la curación de cortes o rasguños sumergiendo los pies en agua caliente, aplicándoles peróxido de hidrógeno o iodo; se debería usar en su lugar un antibiótico de uso tópico
  • Hacer que las personas diabéticas usen calcetines limpios y zapatos adecuados (o zapatos especiales para diabéticos) con forros suaves y sin aditamentos externos

También puede ayudar a reducir el riesgo de úlceras en los pies de una persona que vive con diabetes al:

  • Ayudarle a controlar los niveles de glucosa en sangre con las pruebas A1C según se recomienda
  • Asegurarse de que tome los medicamentos según lo indicado
  • Programar controles con el médico o el podiatra según sea necesario y seguir las indicaciones del médico

Jamás dejar las heridas o los pies sin tratar

Lo más importante es que nunca espere que una herida en los pies "desaparezca" sola. Si la persona que está bajo su cuidado tiene una herida nueva en los pies o una llaga existente que comienza a cambiar el aspecto, se ve diferente o empeora, llévela al médico o al podiatra de inmediato.

Hasta una herida pequeña que parece inofensiva puede agravarse muy rápidamente. La infección o ulceración de una herida en los pies puede tener un desarrollo peligrosamente rápido y a veces derivar en la amputación o daño de otra índole en tan solo unas semanas.