8 consejos que le ayudarán a respetar su plan de ejercicios

Dos mujeres vestidas con atuendos deportivos, riendo

Si comenzó el nuevo año con la resolución de ejercitarse más, ¡lo felicitamos! Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades establecen que la actividad física regular es una de las cosas más importantes que puede hacer por su salud a largo plazo.1 Y a mucha gente puede resultarle fácil y divertido hacer ejercicio una vez que comienzan. Pero luego viene lo más difícil: respetar el plan luego de que la novedad pasó.

Comenzar una rutina de ejercicios es importante, pero elaborar un plan para no abandonarla es la clave del éxito. Le ofrecemos algunos consejos para que siga con su rutina y entusiasmo. Hable con su médico o profesional de atención de la salud antes de comenzar una actividad física nueva.

1. Fíjese metas alcanzables.

Un artículo de Harvard Medical School sugiere comenzar con una meta a largo plazo, como caminar 30 minutos al día cinco veces por semana y luego dividirla en pequeños objetivos mensuales. Por ejemplo, durante el primer mes propóngase caminar al menos 10 minutos tres veces por semana. En el segundo mes, agregue otro día a su plan de ejercicios. Agregue otro día el tercer mes. Luego, cada dos semanas sume otros cinco minutos de caminata diaria hasta alcanzar la meta que se fijó. El mismo plan puede resultar para andar en bicicleta, hacer ejercicio con pesas, prepararse para una media maratón o hacer algo que le gusta.2

2. Que sea divertido

Busque hasta encontrar el tipo de ejercicio, deporte o actividad que le guste. Mayo Clinic sugiere que si la ejercitación que hace no le divierte haga algo distinto.3 Es más probable que siga un plan de entrenamiento físico si le resulta entretenido. Entonces únase al equipo de voleibol o sófbol. Juegue con sus nietos. O visite un gimnasio o centro de artes marciales. Si no le gusta el invierno, pruebe a pasear por el centro comercial y aproveche para ver vidrieras.

3. Hágase el tiempo

El tiempo para ejercitarse no aparece mágicamente. Usted debe programar la actividad física de la misma manera que lo haría con otra actividad importante. Por ejemplo, podría planear ejercitarse cuando regresa del trabajo. De ser así, para que le resulte más fácil, lleve su mochila del gimnasio lista en el auto.

También puede ejercitarse diariamente de maneras más creativas. Puede planificar una caminata durante el ensayo de la obra de teatro de su nieto. O puede caminar en la cinta mientras mira televisión. Si se lo propone, siempre encontrará un modo de incluir el ejercicio en su rutina diaria.

4. Encuentre compañía para hacer ejercicio

Si se ejercita junto a un amigo, el ejercicio puede resultar más entretenido. Además, su compañero podría persuadirle para ejercitarse en esos días en que siente tentado de abandonar la rutina.

5. Lleve un registro

Registre en un gráfico o en un diario los avances que ha hecho. Cuando lleva un registro de lo mucho que ha mejorado y puede comprobarlo diariamente, es muy probable que desee continuar con su plan de ejercicios por mucho tiempo.

6. Anote sus motivos

Cuando se sienta tentado de abandonar, recuérdese los principales motivos por los cuales comenzó a ejercitarse. Y no se olvide de un beneficio importante: mejorar su salud a largo plazo. Eso nada más es un motivo bastante importante para no abandonar la actividad física.

7. No se deje vencer si falla

Nadie es perfecto, y hacer cambios drásticos en su estilo de vida, como comenzar a ejercitarse diariamente, no es fácil. De manera que si se aleja de su meta por tener una recaída, salir de viaje o de vacaciones, o enfermarse, no se rinda. Lo importante es retomar la actividad tan pronto como sea posible.

8. Prémiese por sus éxitos

Cuando logre un objetivo, aunque sea uno a corto plazo, es algo que debe celebrar. Por lo tanto, disfrute del momento. Regálese algún equipo de entrenamiento, descargue música nueva para escuchar mientras se ejercita, hágase la manicura o tome un baño de espuma extralargo. ¡Es una merecida recompensa!